Respiración para calmar el estrés: un ejercicio de 5 minutos
Cómo hacer un ejercicio de respiración sencillo, recomendado por el NHS, y qué otros hábitos cotidianos ayudan a manejar el estrés del día a día.

Aviso: este artículo es informativo y no constituye consejo médico. Si tienes una enfermedad, estás embarazada, tomas medicación o dudas sobre tu salud, consulta primero con un profesional sanitario. Más información.
Puntos clave
- El NHS propone un ejercicio de respiración abdominal: inspirar contando hasta cinco y espirar contando hasta cinco, durante al menos cinco minutos.
- Practicarlo con regularidad, y no solo en momentos de crisis, mejora su efecto.
- La respiración es una herramienta de apoyo, no un tratamiento para la ansiedad clínica.
- Si el estrés o la ansiedad interfieren con tu vida diaria, habla con un profesional de la salud.
Todos sentimos estrés en algún momento: una fecha de entrega, un problema familiar, un exceso de tareas. Un poco de estrés puede ayudarnos a rendir, pero cuando se prolonga puede afectar al sueño, al estado de ánimo y a la salud física. Entre las herramientas más simples para bajar la tensión en el momento está la respiración consciente. No cuesta dinero, no requiere material y puedes hacerla en cualquier sitio. En este artículo te explicamos un ejercicio recomendado por el servicio de salud británico (NHS) y otros hábitos que ayudan a gestionar mejor el estrés.
Qué ocurre cuando estamos estresados
Ante una situación que percibimos como amenazante, el cuerpo activa su respuesta de alerta: el corazón late más rápido, la respiración se vuelve superficial y los músculos se tensan. Es una reacción útil en emergencias, pero resulta incómoda cuando se activa ante un correo del jefe o una lista de tareas interminable. Respirar de forma lenta y profunda ayuda a enviar al organismo la señal contraria, la de que podemos relajarnos.
El ejercicio del NHS, paso a paso
El NHS describe un ejercicio de respiración sencillo que puedes practicar sentado, de pie o tumbado. Estos son los pasos:
- Busca una posición cómoda. Puedes estar de pie, sentado con la espalda apoyada o tumbado en el suelo o en la cama. Si estás de pie o sentado, separa los pies aproximadamente a la anchura de la cadera. Suelta los brazos y relaja los hombros.
- Deja que el aire llegue hasta el abdomen, hasta donde te resulte cómodo, sin forzar. Puedes apoyar una mano sobre el vientre para notar cómo se eleva al inspirar.
- Inspira por la nariz y suelta el aire por la boca.
- Inspira suavemente contando del 1 al 5, o a tu propio ritmo. No es necesario que llegues a cinco si te resulta incómodo.
- Espira suavemente contando de nuevo del 1 al 5.
- Continúa durante al menos cinco minutos.
Es normal que al principio sientas que te cuesta o que la mente se distrae. Cuando te des cuenta, vuelve la atención a la respiración sin juzgarte. Con la práctica, se vuelve más fácil.
Consejos para que funcione mejor
- Practícalo con regularidad. Hacerlo un par de veces al día, cuando estás tranquilo, te facilita utilizarlo después en momentos de tensión.
- No fuerces la respiración. Si notas mareo, hormigueo o sensación de falta de aire, vuelve a respirar con normalidad unos instantes y retoma más despacio.
- Prueba una espiración un poco más larga. Algunas personas se encuentran más cómodas contando 4 al inspirar y 6 al espirar; puedes probar ambas variantes y quedarte con la que te vaya mejor.
- Asócialo a un momento del día: al despertar, antes de una reunión o antes de acostarte.
- Cierra los ojos o fija la mirada en un punto neutro para reducir estímulos.
Otros hábitos que ayudan a manejar el estrés
La respiración es un recurso rápido, pero el estrés se gestiona mejor cuando se cuidan también las bases del bienestar:
- Muévete. La actividad física regular es una de las estrategias mejor estudiadas para el bienestar emocional. Caminar a paso ligero cada día, como propone nuestro plan de cuatro semanas, ya es un buen comienzo.
- Duerme lo suficiente. La falta de sueño empeora la capacidad de afrontar el estrés y viceversa. Repasa nuestros hábitos para dormir mejor.
- Organiza tu día. Dividir las tareas grandes en pasos pequeños y priorizar lo importante reduce la sensación de agobio.
- Limita las noticias y las redes. Consumir información negativa de forma continua mantiene el cuerpo en estado de alerta. Establece horarios concretos para consultarlas.
- Mantén el contacto con otras personas. Hablar con alguien de confianza alivia y aporta perspectiva.
- Pasa tiempo al aire libre y reserva ratos para actividades que disfrutes, sin sentirte culpable.
- Modera la cafeína y el alcohol, que pueden aumentar la inquietud y empeorar el descanso.
Una pausa de tres minutos en el trabajo
Si tienes poco tiempo, prueba esta versión breve. Apoya los pies en el suelo, endereza la espalda sin rigidez y suelta los hombros. Haz diez respiraciones lentas, inspirando por la nariz y espirando suavemente por la boca, y deja que el abdomen se mueva. Al terminar, observa cómo te sientes y estira cuello y hombros con suavidad. Puedes repetirlo entre reuniones o tras una tarea exigente.
Cuándo buscar ayuda profesional
Los ejercicios de respiración y los hábitos saludables son útiles para el estrés cotidiano, pero no sustituyen una atención sanitaria cuando hace falta. Habla con tu médico o con un profesional de salud mental si:
- Te sientes ansioso, triste o desbordado durante semanas, o los síntomas interfieren con tu trabajo, tus estudios o tus relaciones.
- Tienes ataques de pánico repetidos, palpitaciones frecuentes o dolor en el pecho (este último requiere valoración médica urgente).
- Notas que recurres al alcohol u otras sustancias para sobrellevar el malestar.
- Tienes pensamientos de hacerte daño. En ese caso, contacta de inmediato con los servicios de emergencia o con una línea de ayuda de tu país, o acude a una persona de confianza.
Para recordar
Respirar despacio es una herramienta pequeña pero poderosa. Cinco minutos al día pueden marcar una diferencia real en cómo respondes al estrés, sobre todo si los integras con sueño suficiente, movimiento y desconexión de las pantallas. Empieza hoy: siéntate cómodo, inspira contando hasta cinco y espira contando hasta cinco.