Empezar a correr desde cero: plan de 6 semanas
Un plan progresivo de seis semanas para pasar de caminar a correr sin lesionarte, basado en el método de carrera-caminata del NHS, con consejos de ritmo, calzado y cuándo parar.

Aviso: este artículo es informativo y no constituye consejo médico. Si tienes una enfermedad, estás embarazada, tomas medicación o dudas sobre tu salud, consulta primero con un profesional sanitario. Más información.
Puntos clave
- Alternar tramos de correr y caminar es la forma más segura de empezar: reduce el riesgo de lesión frente a salir a correr sin preparación.
- El NHS (Reino Unido) popularizó este método con su programa "Couch to 5K", que reparte el progreso en varias semanas de series cortas hasta llegar a una carrera continua.
- Progresar despacio es más eficaz que progresar rápido: aumentar el tiempo o la distancia de forma brusca es una de las causas más citadas de lesión en corredores que empiezan.
- Antes de correr conviene hacer un calentamiento caminando y terminar con una vuelta a la calma; el calzado adecuado importa más que la ropa técnica.
- Si tienes dudas sobre tu salud cardiovascular o alguna lesión previa, consulta con un profesional sanitario antes de empezar.
Correr parece sencillo: basta con salir a la calle y empezar a mover las piernas más rápido. El problema es que ese arranque entusiasta, sin ninguna preparación, es justo lo que lleva a muchos principiantes a abandonar a las pocas semanas por culpa de agujetas, flato o alguna molestia en rodillas o espinillas. Existe una alternativa mucho más amable: combinar tramos cortos de carrera con tramos de caminata e ir alargando poco a poco los primeros. Es el método en el que se basa el programa británico "Couch to 5K" del NHS, y es la lógica que seguimos en este plan de seis semanas.
Por qué conviene empezar alternando carrera y caminata
El cuerpo necesita tiempo para adaptarse a un gesto nuevo: los tendones, los huesos y los músculos de las piernas se fortalecen más despacio que el sistema cardiovascular, así que una persona puede sentirse con energía para correr mucho antes de que su aparato locomotor esté preparado para aguantarlo. Harvard Health Publishing resume la idea con una frase sencilla: es menos probable lesionarse si el progreso es lento y constante. Por eso el programa Couch to 5K del NHS no empieza por correr, sino por caminar unos minutos al día varias veces por semana, y solo después va introduciendo pequeños tramos de carrera dentro de ese paseo.
El plan de seis semanas
Esta es una versión simplificada en seis etapas del programa Couch to 5K del NHS, que en su versión original se reparte en nueve semanas con tres sesiones semanales. Si prefieres un progreso aún más gradual, la versión completa del NHS (enlazada en las fuentes) es una opción tan válida como esta. Antes de cada sesión, camina 5 minutos a paso cómodo para calentar, y termina con otros 5 minutos de caminata suave.
| Etapa | Qué hacer | Duración aproximada |
|---|---|---|
| 1 | Alterna 1 minuto corriendo y 1,5 minutos caminando, repetido 5 a 7 veces | 20-28 min |
| 2 | Alterna 1,5 minutos corriendo y 2 minutos caminando, repetido 5 veces | 25-29 min |
| 3 | Combina tramos de 3 minutos y de 5 minutos corriendo, con caminatas cortas entre medio | 25-31 min |
| 4 | Primera carrera continua: 20 minutos corriendo sin parar, al ritmo que te permita hablar | 20 min continuos |
| 5 | Carrera continua de 25 minutos | 25 min continuos |
| 6 | Carrera continua de 28 a 30 minutos, tres veces por semana | 28-30 min continuos |
Repite cada etapa las veces que necesites antes de pasar a la siguiente; el calendario es una guía, no un examen. Si una semana se te hace muy cuesta arriba, no hay ningún problema en repetirla exactamente igual la semana siguiente.
A qué ritmo correr
El error más común al empezar es salir demasiado rápido. Durante las primeras etapas, el objetivo no es la velocidad sino acostumbrar al cuerpo al gesto de correr: un ritmo en el que podrías mantener una conversación, aunque sea algo entrecortada, es suficiente. Como explicábamos al hablar de cuánto ejercicio necesitas según la OMS, correr cuenta como actividad de intensidad entre moderada y vigorosa, y lo relevante para la salud es acumular minutos de forma regular, no imprimir cada sesión.
Calzado y material: lo esencial
No hace falta ropa técnica cara para empezar, pero el calzado sí importa. Unas zapatillas de running con buena amortiguación y que se ajusten bien a tu pie reducen el impacto en articulaciones y minimizan el riesgo de rozaduras o ampollas. Harvard Health Publishing señala que, para la mayoría de personas, unas zapatillas neutras de running (sin correcciones especiales) funcionan bien; si tienes dudas sobre qué modelo elegir, una tienda especializada puede analizar tu pisada. Las mujeres pueden notar más comodidad con un sujetador deportivo con buen soporte. Si vas a correr con poca luz, usa ropa clara o con elementos reflectantes, y procura rutas conocidas y bien iluminadas.
Cómo saber si estás progresando bien
Las agujetas leves los primeros días son normales; el dolor agudo o localizado en una articulación, no. Si notas dolor que empeora durante la carrera, que no mejora con el descanso o que te hace cambiar la forma de pisar, es momento de parar esa sesión y, si se repite, consultar con un profesional antes de seguir. Avanzar un paso cada vez (más minutos corriendo, no más minutos y más rápido a la vez) es lo que distingue a un progreso sostenible de uno que termina en lesión. Dos días de descanso entre sesiones de carrera, con algo de ejercicio de fuerza en casa si te apetece, ayudan a que los músculos y tendones se recuperen entre series.
Cuándo consultar con un profesional
Este plan está pensado para adultos sanos que parten de una actividad física baja. Consulta con tu médico antes de empezar si tienes una enfermedad cardiovascular, respiratoria o metabólica diagnosticada, si has tenido alguna lesión reciente en piernas, rodillas, cadera o espalda, si estás embarazada, o si notas dolor en el pecho, mareo intenso o falta de aire desproporcionada durante el ejercicio: en ese caso, detente de inmediato y busca atención médica. Un fisioterapeuta o un profesional del ejercicio puede además revisar tu técnica si arrastras alguna molestia repetida.
Por dónde empezar
No necesitas esperar al lunes ni a tener el equipo perfecto: la primera etapa de este plan son solo 20 minutos, la mayoría caminando, con algún minuto corriendo de por medio. Marca en un calendario los días que dedicas a esta rutina y deja pasar un día de descanso entre sesión y sesión. Si en seis semanas llegas a los 20-25 minutos corriendo sin parar, ya habrás construido algo mucho más valioso que una carrera concreta: el hábito de salir a moverte con regularidad.